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Para cumplir los estándares de la
industria aeronáutica internacional y atender las
necesidades de carga y pasajeros que Latinoamérica
demandará en los próximos años, el Aeropuerto
Internacional Eldorado de Bogotá inició un proceso de
expansión y remodelación con miras a convertirse en el
más moderno del continente para el año
2012.
“Eldorado no es sólo el centro de
distribución del sistema aéreo nacional, sino el motor
del comercio internacional en Colombia y en la Región
Andina, y la entrada a Latinoamérica. Está a menos de
seis horas de cualquier capital del continente y a nueve
horas de las principales ciudades del mundo”, explicó
Fernando Sanclemente, directorde la
Aeronáutica Civil.
La modernización del
aeropuerto, que recibió su nombre en 1959 en honor a la
famosa leyenda de Eldorado, le permitirá al país
afianzarse como una plataforma estratégica para el
comercio exterior.
“Se estima que transportará
16 millones de pasajeros y 1,5 millones de toneladas de
carga al año”, señaló Sanclemente.
La
ejecución del megaproyecto, cuyo costo superará los
US$650 millones, está a cargo del concesionario
Operadora Aeroportuaria Internacional (OPAIN),
conformado por el Grupo Odinsa S.A., CSS Constructores
S.A., Grupo Cóndor Inversiones S.A., Marval S.A.,
Termotécnica Coindustrial S.A., Arquitectura y Concreto
S.A., Consultoría Colombiana S.A., Flughafen Zurich A.G.
(Suiza), Construcciones El Cóndor S.A., Luis Héctor y
Carlos Alberto Solarte Solarte.
Según acordaron
la Aeronáutica Civil y OPAIN, el concesionario
administrará las obras por un periodo inicial de 20 años
y le entregará al Gobierno Nacional el 46,16% de los
ingresos brutos obtenidos durante ese tiempo.


La primera fase |
La expansión y remodelación del Aeropuerto
Internacional Eldorado tuvo su primer avance el 20 de
marzo de 2008, cuando OPAIN entregó las obras
estipuladas dentro de la fase 1 del contrato con la
Aeronáutica Civil.
Estas obras incluyeron la
ampliación del hall central en casi 6 metros, una nueva
fachada exterior, el sistema automatizado de chequeo
CUTE, nuevas oficinas para las aerolíneas, la
modernización del acceso vial a todas las entradas y
counters especiales para discapacitados y
pasajeros de edad.
También se incluyó un sistema
de seguridad de equipaje, que permite la unificación del
sistema de chequeo de maletas para todas las aerolíneas.
En el segundo piso del terminal se entregaron un
nuevo sistema de iluminación, nuevas entradas a las
salas de abordaje tanto nacionales como internacionales,
un nuevo filtro único de seguridad en migración, un
punto central de información y nuevos locales
comerciales para franquicias como Crepes & Waffles,
Bogota Beer Company y La Rivera.
“Estas obras
tuvieron un costo de 11 mil millones de pesos, de los
cuales más de la mitad fueron inversiones voluntarias
realizadas por OPAIN, con el fin de crear un terminal
más cómodo para los usuarios mientras se construyen los
nuevos edificios que lo reemplazarán para el año 2012”,
afirmó Juan Alberto Pulido, gerente de OPAIN.

Un terminal
de 57.600
m2 |
Inmediatamente fue
entregada la primera fase, inició la construcción de la
segunda, que culminará el 20 de marzo de 2009. Entre las
obras sobresale el nuevo terminal de carga.
“Actualmente el terminal cuenta con 30.900 m2,
el nuevo tendrá 57.600 m2 de aérea para el manejo de la
carga nacional e internacional. El espacio que tenemos
ahora permite 11 posiciones de aviones, en el futuro
tendrá 26”, explicó Martín González, funcionario de la
Aeronáutica Civil.
También se construirá el
Centro Administrativo de Carga, que tendrá un área de
7.000 m2. “En este momento todas las entidades que
tienen que ver con la operación aérea están dispersas.
En el nuevo Centro Administrativo de Carga se ubicarán
entidades como la DIAN, el DAS y la Policía
Aeroportuaria. Será una sede unificada que permitirá
agilizar el proceso de inscripción de carga”, agregó
González.
La etapa 2 incluye una nueva estación
de bomberos, ya que la antigua será demolida para la
construcción del terminal internacional de pasajeros; y
la construcción del edificio de carga en cuarentena, que
será utilizado para almacenar la mercancía de origen
animal y vegetal.
También se levantará el nuevo
edificio administrativo de la Aeronáutica Civil, donde
serán reubicados 1.700 funcionarios. La nueva
construcción tendrá un área de 11.616 m2 y estará
situada frente al Puente Aéreo.
Será
demolido |
La idea de contar con una edificación moderna, que se
ajuste al crecimiento en el tráfico de pasajeros y
carga, provocó que el 18 de septiembre de 2008 la
Aeronáutica Civil y OPAIN oficializaran la decisión de
demoler el actual terminal aéreo para levantar uno
nuevo.
“El fallo se dio luego de un proceso
exploratorio entre ambas partes donde se analizaron las
características actuales y las necesidades futuras de
Eldorado, tomando la decisión de demolerlo para darle a
Bogotá un aeropuerto con los estándares internacionales
de calidad, tecnología, capacidad y servicios”, explicó
el director de la Aeronáutica Civil, Fernando
Sanclemente.
En consecuencia, a partir de esa
fecha se inició un periodo de validación de ocho meses,
en el que grupos técnicos de ambas partes, un
interventor y los denominados “amigables componedores”,
evaluarán y aprobarán la mejor alternativa para
convertir Eldorado en la puerta de entrada a
Latinoamérica. “En contraprestación a OPAIN por los
sobrecostos que generará la demolición del terminal, se
concederá una concesión que según la ley podría llegar
hasta 12 años más, es decir, que pasaría de 20 años a
32”, complementó Sanclemente.
Sin embargo, sólo
hasta mayo de 2009, cuando finalice el periodo de
validación, se tendrá certeza sobre el diseño, los
costos y los cronogramas finales del nuevo terminal.
El resto de la obra se ejecutará en los plazos
originales: primero se entregará el terminal de carga,
luego se iniciarán las obras para la demolición y
construcción del muelle internacional, y por último,
entre 2011 y 2012, se demolerá el muelle nacional, una
vez entre en funcionamiento el resto del
aeropuerto.
“Un nuevo terminal, adicional al de
carga y al internacional, generará no sólo más comodidad
y funcionalidad para los usuarios del aeropuerto, sino
también mayores economías y eficiencias para operadores
y aerolíneas. Esto redundará en una mayor competitividad
y posicionamiento regional para Bogotá”, sentenció el
gerente de OPAIN, Jorge Pulido.

Un necesidad para la
competitividad de
Colombia |
El estudio “El
Aeropuerto Internacional Eldorado, una plataforma
estratégica para el comercio exterior de Bogotá y
Cundinamarca”, realizado en 2006 por la Cámara de
Comercio de Bogotá y el Comité Asesor Regional de
Comercio Exterior de Bogotá y Cundinamarca (CARCE),
argumenta que el transporte aéreo ha contribuido al
desarrollo de las economías de varias ciudades del
mundo.
“Es el caso de Memphis (Estados Unidos), cuyo
aeropuerto transporta 2,5 millones de toneladas de carga
por año y se convirtió en sede del centro operacional de
FedEx”.
Según el documento, la modernización de
Eldorado, que actualmente transporta cerca de 7,3
millones de pasajeros y más de 463 mil toneladas de
carga al año, es vital para mantener su primer puesto en
carga en Latinoamérica y anticiparse al crecimiento de
la demanda prevista.
“A partir del 2000 se ha
observado un crecimiento anual en el movimiento de carga
en Eldorado del 12% para la carga nacional y del 6% para
la internacional”.
Adicionalmente, Bogotá debe
aprovechar su ubicación geográfica que le permite estar
más cerca que la mayoría de los proveedores de los
mercados internacionales.
“En efecto, el kilo en
un puerto como Miami está a solo US$0.90 desde Bogotá,
mientras que el mismo kilo vale US$4 desde cualquier
país del Sudeste Asiático. Es decir, Bogotá está cuatro
veces más cerca en distancia económica vía aérea del
principal mercado del mundo que los países del Asia o
tres veces más cerca que los países de
Europa”.
El informe advierte que debe atenderse
la carencia de vías regionales y urbanas que soporten
los viajes de carga y pasajeros con origen y destino en
Eldorado.


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